Noticia: Oria visita el Centro Ictiológico de Arredondo, "referencia mundial" sobre el estudio y mejora del Salmón Atlántico

El consejero de Medio Rural ha recorrido sus "excelentes" instalaciones y ha podido comprobar el "trabajo vocacional" que desarrollan los empleados del Centro  

Santander- 03.02.2017

El consejero de Medio Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, ha visitado a primeras horas de la tarde de hoy el Centro Ictiológico de Arredondo, dedicado desde 1996 al Plan de Estudio y Mejora del Salmón Atlántico en Cantabria, mediante la adecuación de las instalaciones del propio Centro, y a la producción de juveniles autóctonos de salmón, y la estabulación y acondicionamiento de reproductores salvajes de la especie.

Oria ha calificado de "referencia mundial" la importancia de este centro por su significación y valor entre los existentes, no solo en España y en el resto de Europa, de sus mismas características y funciones, al tiempo que ha podido comprobar y ver 'in situ' la profesionalidad y dedicación de los empleados del Centro, en definitiva, el "trabajo vocacional" que desarrollan.

En este sentido, durante la visita el consejero ha querido conocer y saber de la situación laboral de cada uno de los empleados del Centro: laborales, contratados y participantes en cursos de formación, que, entre todos, cubren las 24 horas de cada día al servicio del mismo.

El consejero, en su recorrido por las instalaciones, ha recibido las oportunas explicaciones de cada una de ellas, realizadas por el jefe del Servicio de Conservación de la Naturaleza de la Consejería, Ángel Serdio, al que acompañaban el director general del Medio Natural, Antonio Lucio, y los operarios que encabezan los distintos servicios o áreas que atienden al salmón atlántico en la región.         

El centro

Los ríos salmoneros de Cantabria representan, junto con los del resto de la Península Ibérica, el límite meridional de la distribución del salmón atlántico (Salmo salar) y sustentan seguramente algunas de las poblaciones más antiguas.

El salmón siempre ha estado ligado a la historia de Cantabria desde hace al menos 40.000 años y ha convivido con los cántabros desde la prehistoria, donde constituía una fuente importante de alimento para los primeros pobladores de nuestra región; o el medievo, donde era motivo de intensas disputas por sus derechos de pesca; incluso, hasta nuestros días, donde continúa remontando cada año nuestros ríos, despertando la admiración de aficionados a la pesca y amantes de la naturaleza, y constituyendo una parte importante de la biodiversidad y legado cultural de Cantabria.

La especie constituye un excelente indicador de la calidad fluvial, y, aunque los ríos de Cantabria reúnen condiciones idóneas para el desarrollo de los salmónidos, diversos factores han hecho que la especie se encuentre en franca regresión.

Precisamente, con objeto de poner freno al declive de la especie e intentar recuperar las poblaciones autóctonas, comenzó en 1996 el Plan de Estudio y Mejora del Salmón Atlántico en Cantabria, mediante la adecuación de las instalaciones del Centro Ictiológico de Arredondo para la producción de juveniles autóctonos de salmón, y la estabulación y acondicionamiento de reproductores salvajes de la especie, de cara a realizar un programa de repoblaciones en las cuencas salmoneras de Cantabria como medida de refuerzo del desove natural, de por si existente en nuestros ríos, pero que resulta insuficiente para el mantenimiento a niveles adecuados de las poblaciones cántabras de esta especie.

Biología y ciclo de vida del salmón atlántico

El salmón atlántico es una especie normalmente anádroma que se reproduce en los ríos y crece en el mar. En las poblaciones de Cantabria, los juveniles permanecen en el río durante 1-2 inviernos (excepcionalmente, 3), para migrar al mar en la primavera, crecer allí durante 1-3 inviernos (excepcionalmente, 4), y retornar al río de nacimiento como adultos para reproducirse. La clase de edad dominante, no obstante, la componen ejemplares de un año de edad fluvial y dos años de edad de mar (total, 3 años). En el caso de los machos, una parte de los juveniles, llamados 'vironeros', pueden madurar sexualmente en el río antes de migrar al mar, y contribuir así con su esperma a fertilizar los huevos de las hembras anádromas.

Tres características destacan a los adultos de esta especie: sus extensas migraciones y alta fidelidad al río de nacimiento, que da lugar a poblaciones únicas y diferentes en cada río; su reproducción, que se realiza por norma general solamente después de un largo período sin haber ingerido alimento, y la naturaleza de su explotación, que conlleva normalmente la muerte de ejemplares antes de que puedan reproducirse.

En Cantabria, la freza tiene lugar entre los meses de noviembre y enero, con períodos de máxima actividad a mediados de diciembre. Si no existen obstáculos que se lo impidan, los reproductores intentan ganar los cursos altos de los ríos aprovechando las crecidas de otoño para desovar en aguas bien oxigenadas y donde no pueden acceder la mayor parte de otras especies. La hembra selecciona para la freza zonas del río con profundidad media, un lecho de grava, y donde exista un flujo laminar y una cierta aceleración de la corriente. Excava, mediante fuertes batidas de la cola, una depresión en el lecho de grava del río donde deposita los huevos, que son fertilizados inmediatamente por el esperma de los machos. Procede luego a cubrirlos con nuevas batidas de la cola para evitar que sean arrastrados por la corriente y protegerlos de los depredadores. Tras el desove, los reproductores se encuentran muy debilitados tras el intenso esfuerzo y el largo período si ingerir alimento, denominándose ahora 'zancados'.

Intentarán ganar el mar para volver a reproducirse al año siguiente, pero casi ninguno lo conseguirá. La fecundidad de las hembras en las poblaciones de Cantabria oscila entre 1.200 y 2.300 huevos por kg de peso corporal. Los huevos son esféricos y tienen entre 4 y 6 mm. de diámetro. Permanecen enterrados en la grava hasta marzo-abril, cuando comienzan a emerger de ellos los primeros alevines. Éstos se alimentan inicialmente de las reservas lípidas que obtienen del huevo y, una vez agotadas, éstas se dispersan normalmente río abajo. La mortalidad durante las primeras semanas de vida es muy alta, frecuentemente superior al 90%.

Durante su fase fluvial, los juveniles, que después de la fase de alevín se denominan 'pintos', son sedentarios y defienden pequeños territorios, donde atrapan insectos y macro-invertebrados arrastrados por el río, que constituyen la base de su dieta. Durante la primavera de su primer o segundo año de vida, los juveniles, llamados ahora 'esguines', adquieren una librea plateada, pierden su comportamiento territorial, y comienzan su descenso río abajo hacia el mar. La mortalidad durante esta fase de transición es otra vez elevada.

En el mar, los salmones realizan extensas migraciones que los llevan hasta la región subártica del Atlántico norte. Allí permanecen de uno a tres años, alimentándose de crustáceos, cefalópodos y peces, hasta aumentar su tamaño considerablemente y emprender la migración de regreso a sus ríos de origen mediante un preciso sentido de la orientación.

Los adultos de mayor tamaño (4-6 kg.) y varios inviernos de mar, llamados en Cantabria 'abrileños', suelen ser hembras y remontan los ríos normalmente a partir de la primavera, mientras que la entrada de los ejemplares más pequeños (1,6-3 kg.) y de un solo invierno de mar, llamados 'añales' o 'agostizos', y entre los que abundan los machos, se retrasa hasta el verano y principios del otoño, fuera ya de la temporada de pesca. La explotación del recurso incide por eso de manera desproporcionada sobre las hembras de mayor tamaño y fecundidad.

Cría en Cautividad del Salmón Atlántico

El programa de la Cría en Cautividad del Salmón Atlántico en Cantabria tiene su base operativa en el Centro Ictiológico de Arredondo, aunque las labores de repoblación y captura de reproductores se desarrollan por todo el territorio de Cantabria.

Hasta el año 1988, las repoblaciones en Cantabria se efectuaron con stocks extranjeros, principalmente de Escocia. Estudios genéticos posteriores demostraron que la supervivencia de estos ejemplares era muy baja, por lo que en la actualidad se repuebla exclusivamente con juveniles autóctonos.

El Programa se basa fundamentalmente en la producción de juveniles autóctonos de salmón atlántico que son posteriormente repoblados en las cuencas salmoneras de la región. Para ello, es necesario obtener gametos viables que permitan una producción anual de juveniles suficiente. Los gametos se obtienen de tres maneras diferentes y complementarias:

· A partir de la captura y estabulación de reproductores salvajes.  Conlleva la captura en el río de reproductores salvajes, su transporte al Centro y su estabulación hasta la maduración sexual.  Aunque ha sido hasta ahora el procedimiento más utilizado,  puede interferir con el desove natural y supone en todo caso una merma más o menos importante de reproductores salvajes, que se detraen precisamente de las poblaciones que se pretende conservar. Por esta razón, se intenta en Arredondo reducir esta vía de obtención de gametos al mínimo y devolver los machos al río, una vez se ha obtenido una muestra de esperma para que continúen con el desove de forma natural.

 

· A partir de la recuperación de zancadas después del desove. Esta técnica conlleva la recuperación y acondicionamiento en cautividad de reproductores (normalmente sólo hembras) después del desove, que estarían destinadas de otra forma a perecer. Con un tratamiento y técnicas adecuadas, puede conseguirse que produzcan  huevos durante dos o más años consecutivos. No supone ninguna merma de reproductores ni interfiere con el desove natural, constituyendo además un material genético de primera calidad.

 

· A partir  del acondicionamiento y cultivo hasta la maduración sexual de juveniles salvajes. Conlleva la captura de juveniles salvajes en el río, su transporte al Centro y su acondicionamiento en cautividad hasta conseguir, dos o tres años más tarde, la maduración sexual sin pasar por la fase marina. Como en el caso de la recuperación de zancadas, no interfiere con el desove natural, ni representa una merma de reproductores, constituyendo asimismo un material genético muy valioso por tratarse de ejemplares  que han estado sujetos a selección natural durante su fase juvenil.

La cría en cautividad y otras líneas complementarias

Aunque la mera repoblación de juveniles rara vez tendrá éxito por sí sola en la recuperación del salmón, la cría en cautividad puede ayudar temporalmente a reforzar el desove natural cuando va acompañada de mejoras en la calidad del hábitat y de otras medidas correctoras encaminadas a resolver los problemas que llevaron a la especie al declive. Por esta razón, la cría en cautividad se complementa con el resto de líneas de trabajo desarrolladas por la Dirección General del Medio Natural, con el objetivo de garantizar la conservación de la especie en los ríos de Cantabria y permitir la coexistencia con la pesca deportiva del salmón, de gran arraigo y tradición en nuestra tierra.

Repoblaciones efectuadas en Cantabria desde el inicio del Programa de Cría en Cautividad de Salmón atlántico

Año

Agüera

Asón

Miera

Pas

Saja-Besaya

Nansa

Deva

Cesiones

Total Salmón

1998

10.840

7.333

10.190

48.601

 

37.968

1.236

 

116.168

1999

 

4.674

 

15.514

 

12.522

1.169

 

33.879

2000

 

10.757

944

14.180

 

44.537

4.261

20.000

94.679

2001

 

21.935

8.080

79.452

 

95.148

28.757

 

233.372

2002

18.706

48.363

28.632

83.905

 

106.731

31.678

 

318.015

2003

11.095

94.344

15.883

20.441

 

49.027

36.413

 

227.203

2004

 

13.323

 

18.659

 

24.310

17.844

 

74.136

2005

 

95.738

8.909

115.067

 

43.165

43.348

 

306.227

2006

 

152.873

110.281

246.406

 

50.080

97.959

 

657.599

2007

 

267.094

40.657

98.672

 

16.911

45.813

17.000

486.147

2008

 

150.428

35.876

153.227

 

28.637

98.247

 

466.415

2009

 

170.073

10.930

84.216

 

12.570

64.473

26.000

368.262

2010

 

133.046

24.171

98.027

12.463

28.983

60.851

 

357.541

2011

 

35.096

11.462

45.773

3.166

8.659

34.290

 

138.446

2012

 

140.119

33.053

139.191

16.682

32.235

88.876

 

450.156

2013

 

42.868

12.001

60.053

11.670

19.325

59.472

 

205.389

2014

 

33.054

11.238

33.054

9.873

10.618

25.685

 

123.522

2015

 

65.861

8.966

55.809

12.102

23.585

31.164

18.225

215.712

2016

 

68.683

3.151

39.317

7.000

12.000

52.750

 

182.901

TOTAL

40.641

1.555.662

374.424

1.449.564

72.956

657.011

824.286

81.225

5.055.769

 

Visitas guiadas

Finalmente, en el Centro, y dentro del programa de Uso Público Naturea, desarrollado por la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación, en colaboración con la Red Cántabra de Desarrollo Rural (RCDR), al Centro también se realizan visitas guiadas que pretenden acercar a todo el mundo las necesidades de conservación del salmón y de los ríos salmoneros de Cantabria, que forman todos ellos parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos (RENP) de la región.

Para ello, las instalaciones del Centro Ictiológico se complementan con el contenido  interpretativo, diseñado para trabajar en la divulgación y sensibilización sobre la conservación del salmón atlántico y, por extensión, de nuestros ecosistemas fluviales. Así, el Centro está dotado con una exposición que aborda estos aspectos, en la que se hace especial hincapié en la RENP de Cantabria, los valores de los ecosistemas fluviales, el ciclo de vida del salmón o la historia de la pesca. Como complemento se proyecta un audiovisual, de unos quince minutos, sobre toda la labor realizada desde el Centro Ictiológico en relación con la recuperación y conservación del salmón en los ríos cántabros. Además, el Centro posee un fluviarium que recrea el ecosistema fluvial de los ríos cantábricos.

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