La colonia de rebecos que pueblan el Alto Asón asciende a 27 ejemplares
Noticia: La colonia de rebecos que pueblan el Alto Asón asciende a 27 ejemplares
Fecha de publicación: 14/04/2004
La colonia de rebecos que pueblan el Alto Asón asciende a 27 ejemplares
Santander- 14.04.2004
La población de rebecos de la montaña oriental de Cantabria asciende a 27 ejemplares, dos de ellos nacidos en libertad, después de la desaparición de la especie en la zona hace más de 130 años. El consejero de Ganadería, Jesús Oria, ha destacado el "éxito del programa" y ha afirmado que se continuará realizando el seguimiento de rebecos.
La Consejería de Ganadería, Agricultura y Pesca, en colaboración con la Fundación Naturaleza y Hombre, comenzó la reintroducción de la especie en enero de 2002 con la suelta de seis ejemplares en la montaña oriental de Cantabria. Tras más de siglo y medio de desaparición de la especie en la zona, la Dirección de Montes y Conservación de la Naturaleza y esta Fundación de protección del entorno natural decidieron poner en marcha esta actuación enmarcada en el Proyecto LIFE de la Unión Europea "Recuperación y Conservación de la Biodiversidad en la Cuenca del río Asón". Dos machos y cuatro hembras fueron liberados en esta zona y, tras pasar el necesario periodo de cuarentena, se adaptaron bien a su nuevo hábitat.
Sistema de información geográfica
La donación, por la empresa de identificación geográfica, ESRI España, del programa ArcView permitirá el desarrollo de un Sistema de Información Geográfica que aumentará la eficacia del proyecto. Los rebecos liberados portan un emisor de seguimiento con el que se puede detectar en todo momento su localización.
Los animales a reintroducir son capturados en el Parque Nacional de Picos de Europa, gracias a la colaboración entre el organismo rector Parques Nacionales y la Fundación Naturaleza y Hombre. Concretamente, en la zona cántabra del Macizo Central o de los Urrieles, en los Puertos de Salvorón, el Monte Quebres y los Puertos de Áliva. Hasta la fecha, se han realizado 30 jornadas de captura, que han permitido la reintroducción con éxito de 25 ejemplares.
Las formas de captura empleadas buscan reducir al mínimo posible cualquier tipo de daño que el rebeco pudiera sufrir en este proceso. Cuando los ejemplares se encuentran en grupo se emplea un sistema de redes verticales en zonas de paso, que se ha revelado como el método con menor mortalidad asociada, mientras que para animales aislados se utilizan dardos sedantes.
Una vez en manos del equipo de la Fundación, los rebecos son sometidos a un tratamiento veterinario para certificar su condición física. Por el mismo se toman una serie de muestras de sangre y heces, que son analizadas en el Laboratorio de Sanidad Animal del Gobierno de Cantabria. Con posterioridad, son trasladados en cajones individuales a medida.
Comprobado su buen estado de salud, la suelta se realiza en una zona protegida de diez mil hectáreas. La mitad corresponden al Parque Natural de los Collados del Asón, mientras que la otra mitad ha sido obtenida gracias al establecimiento de acuerdos con los cotos de San Roque, Valdició y Vega de Pas, en cuyas zonas altas ya no se caza. Para facilitar su inserción en este nuevo entorno, los rebecos pasan un periodo de adaptación y cuarentena en un cercado especial de pre-suelta antes de ser puestos en libertad.
Collar de identificación
Cada ejemplar soltado porta un crotal -collar- auricular y un radioemisor para facilitar su seguimiento y control, por parte de las patrullas de vigilancia destinadas por la Fundación Naturaleza y Hombre a tal efecto. A través del software Arc View, se establece un Sistema de Información Geográfica (SIG) que facilitará el seguimiento de la especie.
La desaparición del rebeco del área del Alto Asón comenzó en el siglo XVIII, debido a la devastación sufrida por su hábitat, bajo la presión de la tala masiva de árboles -unos 82 millones- destinados a la industria naval, y la posterior humanización de las partes altas de las montañas. La especie no consiguió adaptarse a los cambios de su entorno, lo que provocó su acantonamiento en el área de Picos de Europa. Los últimos rebecos de los que se tienen testimonio databan de 1.845 en Lanchares y San Pedro del Romeral.
El rebeco es un animal característico de zonas de alta montaña, si bien en invierno desciende a zonas boscosas. De tamaño similar al corzo, tiene unos cuernos pequeños, rectos, sin protuberancias y curvados hacia atrás en el extremo, en forma de garfio. Son fundamentalmente diurnos y crepusculares; desconfiados, es frecuente ver huir a los rebaños en línea recta.
Anexos:
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